Más que medir lo que oyes: evaluamos cómo entiendes
Audiometría Clínica y Logoaudiometría
Una audiometría básica mide si oyes un tono. Pero lo que importa en la vida real es si entiendes cuando alguien te habla en ruido. En mi consultorio realizo la batería audiológica completa —tonal, logoaudiometría, timpanometría y reflejos estapediales— interpretada por audióloga médica, no solo por técnico.

¿Qué incluye la audiometría clínica completa?
No es un solo estudio. Es una batería de pruebas que juntas dan el panorama completo.
La audiometría tonal mide en qué frecuencias y a qué intensidad dejas de escuchar. Es la base del diagnóstico: el audiograma. Pero sola, no es suficiente para tomar decisiones clínicas.
La logoaudiometría evalúa cuántas palabras entiendes correctamente a diferentes volúmenes. Es la prueba que detecta por qué muchos pacientes dicen "oigo pero no entiendo": pueden tener umbrales normales en el tonal pero discriminación verbal deteriorada —frecuente en exposición a ruido, envejecimiento o neuropatía auditiva.
La timpanometría y los reflejos estapediales evalúan la salud del oído medio: tímpano, cadena de huesecillos y músculo estapedial. Detectan líquido, perforaciones o disfunción de la trompa de Eustaquio que pueden resolverse médicamente sin auxiliar auditivo.
La batería audiológica completa
Seis pruebas que juntas dan el mapa completo de tu audición.
Audiometría tonal de precisión
Evalúa umbrales auditivos de 125 Hz a 8000 Hz, por vía aérea y ósea, para determinar tipo y grado de pérdida.
Logoaudiometría (discriminación verbal)
Mide cuántas palabras entiendes a distintos decibeles en cada oído. La prueba más relevante para la vida real y para la adaptación de auxiliares.
Timpanometría (oído medio)
Evalúa la movilidad del tímpano y detecta líquido, moco u otras ocupaciones de la caja timpánica, perforaciones o disfunción de la trompa de Eustaquio en segundos.
Reflejos estapediales
Evalúan la integridad del arco reflejo del oído medio. Útiles para diferenciar reclutamiento, lesión coclear o lesión retrococlear.
Detección de sordera súbita
La pérdida auditiva súbita es una urgencia médica. La audiometría completa permite identificarla y actuar de inmediato.
Audiometría lúdica
Para niños desde 3 años y medio en adelante. El estudio se adapta como juego para que el niño colabore sin ansiedad y los resultados sean igual de precisos.
Cómo realizo la evaluación audiológica
Del primer saludo al plan de acción, en una sola cita.
Historia clínica auditiva + otoscopía
Antes de entrar a la cabina, te pregunto sobre síntomas, exposición a ruido, medicamentos ototóxicos, enfermedades exantemáticas (rubéola, varicela, sarampión), enfermedades infecciosas como COVID-19, antecedentes familiares de sordera o vértigo, y estudios previos. La otoscopía revisa el canal auditivo y el tímpano. Esta información guía qué pruebas añadir a la batería estándar.
Batería audiológica completa en cabina
Realizo la secuencia completa: tonal (vía aérea y ósea), logoaudiometría, timpanometría y reflejos estapediales. Todo en la misma sesión. Te explico qué vas a escuchar en cada prueba para que no haya sorpresas y la colaboración sea óptima.
Interpretación + plan de acción
Al terminar, interpreto el audiograma contigo: qué significa cada resultado en términos prácticos, si hay pérdida y de qué tipo, si conviene un auxiliar auditivo, tratamiento médico u ORL, o simplemente seguimiento periódico. Sales con el plan, no solo con el papel.
Lo que suelen preguntar mis pacientes
¿Tengo que hacer algo especial antes de la audiometría?
No se requiere ayuno ni preparación especial. Te recomiendo llegar sin tapones de oído puestos y evitar exposición a ruido fuerte —conciertos, maquinaria— en las 24 horas previas al estudio, ya que el ruido puede causar un desplazamiento temporal del umbral que altere los resultados.
Si tienes infección activa de oído o secreción, avísame al hacer la cita para que la reagendemos en el momento más adecuado para obtener resultados confiables.
¿Cómo se hace la audiometría y me voy a sentir mal durante la prueba?
La audiometría no duele ni causa mareos. Se realiza dentro de una cabina insonorizada: usas audífonos y presionas un botón cada vez que escuchas un tono, aunque sea muy débil. La logoaudiometría es igual pero escuchas palabras y las repites.
La timpanometría inserta un pequeño tapón en el oído y mide la movilidad del tímpano en segundos —puedes sentir una ligera presión, no dolor. Todo el estudio completo toma entre 20 y 40 minutos según el caso.
¿Qué significa el resultado de la audiometría — cómo sé si tengo pérdida auditiva?
El resultado se representa en un audiograma con una escala de pérdida: normal entre 0 y 25 dB, leve entre 26 y 40 dB, moderada entre 41 y 60 dB, severa entre 61 y 80 dB, y profunda por encima de 81 dB.
En mi consultorio te explico el resultado en términos prácticos: qué situaciones te afectan, si necesitas un auxiliar auditivo, o si el problema está en el oído medio y puede resolverse médicamente. No te entrego solo el papel —te explico qué significa para tu vida.
¿Si la audiometría sale mal, necesito sí o sí un audífono?
No necesariamente. Depende del tipo y grado de pérdida. Una pérdida leve en algunas frecuencias puede no requerir auxiliar inmediato pero sí seguimiento. Una pérdida de oído medio por líquido o infección puede resolverse con tratamiento médico o quirúrgico sin necesidad de auxiliar.
La pérdida moderada a severa de tipo sensorial sí suele beneficiarse significativamente de un auxiliar bien adaptado. La audiometría me da el mapa; yo te explico cuál camino es el más adecuado para ti.
¿La audiometría sirve para detectar sordera en niños también o es solo para adultos?
Sí, la audiometría también se realiza en niños. A partir de los 3 años y medio aplico la audiometría lúdica o por juego: en lugar de presionar un botón, el niño realiza una acción divertida —colocar una ficha, lanzar una pelota— cuando escucha el tono. Es igual de precisa que la audiometría convencional pero adaptada para que el niño colabore sin ansiedad.
Para bebés menores de 3 años utilizo técnicas objetivas como los potenciales evocados auditivos de tronco cerebral (PEATC), que no requieren la colaboración del niño.
¿Oyes pero no entiendes? Eso también es pérdida auditiva.
Te atiendo en Consultorios MAC, dentro de Plaza Península, Chapultepec Alamar, Tijuana. En una sola cita realizamos la batería audiológica completa, la interpretamos juntos y sales con un plan claro —no solo con un papel lleno de números.